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Precio

0 € - 236 €

Potencia Nominal

1 W - 120 W

Luminosidad

0 Lumens - 13500 Lumens

Color

Equivalencia

5 W - 400 W

Dimable

Angulo de Apertura

Aspectos Generales

Las bombillas son unos dispositivos que transforman la energía eléctrica en energía lumínica mediante diversos procesos. La primera bombilla consta del siglo XIX y fue patentada por Joseph Wilson Swam en el Reino Unido. Pero el primero en realizar un desarrollo comercialmente viable fue Thomas Alba Edison utilizando un filamento de carbono y consiguiendo, el 21 de octubre de 1879, que funcionara una bombilla durante 48 horas.
A partir de esta fecha la evolución de la iluminación ha sido vertiginosa pasando por diferentes tecnologías hasta llegar a las bombillas LED. Estas bombillas reciben la energía eléctrica de la red y la transforman en energía lumínica mediante elementos electrónicos intermedios también denominados drivers.

Partes de una bombilla

Todas las bombillas tienen las mismas partes, pudiendo diferenciar tres partes principales.


Casquillo: Mecanismo de ajuste o fijación de la bombilla a su correspondiente portalámparas. Este elemento es el encargado de realizar el primer contacto con la tensión suministrada de la red eléctrica y transmitirla hacia el interior de la bombilla para realizar la conversión a energía lumínica. Existen multitud de tipos de casquillo, siendo el más conocido el E27.

Disipador: Es dónde va alojado el driver. Este elemento suele estar construido en materiales cerámicos o de aluminio muy buenos en la disipación de calor. Este aspecto es muy importante, ya que, si no se realiza una buena disipación de calor, la vida útil del producto se puede ver afectada.


Difusor: Es la parte que va a realizar la difusión de la luz con mayor o menor ángulo de apertura en función de la morfología del mismo. El más conocido es el que tiene forma de globo, aunque en función del tipo de casquillo veremos cómo el difusor puede sufrir variaciones.

Respetuosas con el medio ambiente

Las bombillas LED no utilizan elementos nocivos para el medio ambiente cómo plomo, mercurio, cadmio, etc. Además, debido a su larga vida útil, puede proporcionar al consumidor final un ahorro energético y económico de hasta el 80%, en función del tipo de bombilla que se utilice.